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¿Qué hay que tener en cuenta antes de un trasplante capilar?

Es conveniente que la sociedad conozca los requisitos que los centros de trasplante capilar deberían cumplir para someterse a una intervención y resultados satisfactorios.

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La sociedad debe de saber que el trasplante capilar no es un acto rutinario

El auge del trasplante capilar y de las clínicas low cost están multiplicando el número de procedimientos que persiguen eliminar o diluir la calvicie en una sociedad cada vez más preocupada por la imagen. Sin embargo, los dermatólogos advierten de los riesgos, como infecciones o problemas de la cirugía, que pueden derivarse de una técnica realizada por manos inexpertas, no profesionales o bajo condiciones que no garantizan la seguridad del paciente.

Así, aunque la oferta es amplia, es conveniente que la sociedad conozca los requisitos que los centros de trasplante capilar deberían cumplir para someterse a una intervención y resultados satisfactorios.

”La sociedad debe de saber que el trasplante capilar no es un acto rutinario, ni está exento de riesgo, ni tiene un éxito 100% asegurado. Este procedimiento requiere, en primer lugar, de un diagnóstico del tipo de alopecia. Si el trasplante es posible, es necesaria una planificación, experiencia y conocimiento adecuados, un seguimiento y un tratamiento posterior. Esto deberá realizarse siempre, independientemente de que sea en clínica de bajo o alto coste. Hasta que no se comprenda esto, los pacientes están en riesgo de sufrir complicaciones (y decepciones) importantes”, señala la doctora Cristina Serrano, coordinadora del Grupo Español de Tricología de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV).

En este sentido, los trasplantes de pelo se llevan realizando en España más de 30 años. Décadas en las que ha ido evolucionando la tecnología, el conocimiento y el resultado estético. Y también el número de personas interesadas en someterse a esta intervención y el de dermatólogos involucrados en este tipo de tratamientos.

El auge del trasplante capilar y de las clínicas low cost están multiplicando el número de procedimientos que persiguen eliminar o diluir la calvicie en una sociedad cada vez más preocupada por la imagen

Sin embargo, tal y como apunta el doctor Sergio Vañó, dermatólogo experto en esta área y miembro del Grupo de Tricología, hay conceptos que todavía no están lo suficientemente claros en la sociedad. ”El trasplante de pelo no es un tratamiento curativo, porque si lo fuera el paciente ya no se tendría que preocupar más de su cabello. Y esto no es así. Una vez realizado el trasplante, hay que mantener el pelo que está alrededor de la zona trasplantada con el adecuado tratamiento médico”, comenta Sergio Vañó.

Para explicarlo en números, en todo el cuero cabelludo hay unos 100.000 folículos. De ese total, 50.000 están en la zona superior de la cabeza. Sin embargo, en un trasplante capilar, se implantan en torno a 8 o 9.000 folículos, es decir, el resto hay que cuidarlo con tratamientos médicos para que no desaparezca totalmente y queden solo los 9.000 folículos trasplantados.

”Por este motivo, también es fundamental distribuir adecuadamente las unidades foliculares en la zona receptora porque si pones muchas en la parte delantera, pasados unos años, cuando la persona pierda algo de pelo (el no trasplantado) va a tener un aspecto muy artificial. El dermatólogo debe pensar a 30 años vista. Por eso hay que hacer trasplantes conservadores. Esto no ocurre en muchas clínicas low cost y, con el paso del tiempo, el paciente se siente muy decepcionado”, afirma el doctor Vañó

”El trasplante de pelo no es un tratamiento curativo, porque si lo fuera el paciente ya no se tendría que preocupar más de su cabello”

La planificación de la intervención es fundamental, al igual que el diagnóstico del paciente. Es necesario conocer el tipo de alopecia del paciente, porque no todas son candidatas a trasplante. Para ello es fundamental recurrir a algunas técnicas de diagnóstico no invasivo, como la tricoscopía digital. ”Recibimos personas que se han hecho un trasplante con un diagnóstico erróneo. Lo más frecuente es que haya sido sometido a un trasplante creyendo que su alopecia es androgénica (la conocida como calvicie común) cuando en realidad se trata de una alopecia fibrosante o alopecia liquen plano pilar. En estos casos, el pelo trasplantado se perdería en un porcentaje elevado, con síntomas y signos presentes como picor e inflamación local. El resultado es un fracaso, habiendo gastado tiempo, dinero y sufrimiento para nada”, señala la doctora Serrano.

Establecer en una valoración inicial el tipo de alopecia, el estado de salud general del paciente e identificar que existe una buena ratio de zona donante y zona receptora son requisitos fundamentales antes de realizar un trasplante.

Asimismo, el doctor Eduardo López-Bran, dermatólogo de la AEDV, hace hincapié en la importancia de trasmitir que el trasplante capilar se trata de un acto médico-quirúrgico, que debe realizarse en un entorno seguro y por profesionales adecuados.

”Claro que se puede abaratar el coste, pero bajo condiciones no seguras. Los centros deberían asegurar que el trasplante se va a llevar a cabo con la presencia de un anestesista de principio a fin, con tecnología robótica más avanzada, realizada por un dermatólogo, en el quirófano, con un equipo experimentado y con un adecuado seguimiento posterior”, enumera el doctor López-Bran.

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